viernes, 10 de junio de 2011

Tres por Dos

Tema del Viernes 27 de Mayo del 2011.

Capítulo IEl Mecanismo de defensa: La Formación Reactiva

La formación reactiva es un mecanismo de defensa, esto significa que es un proceso ("Mecanismo") que se da en la mente y gracias a esto la persona puede -por decirlo de una forma- mantenerse integrada frente a un suceso extremo y extraordinario (es decir, se "Defiende").

Ahora ud. se preguntará, ¿En qué consiste esto? Pues bien, Cuando hay formación reactiva lo que está en el inconsciente de la persona es lo contrario u opuesto de lo que se presenta... Definido más técnicamente: La manifestación externa (es decir, el comportamiento de la persona), es opuesto al contenido dentro del inconsciente... O dicho de otra forma que viene a ser técnicamente lo mismo: Cuando el contenido del inconsciente es inaceptable (la persona no puede lidiar con eso), su defensa consiste en actuar con forme lo opuesto, en hacer o expresar lo opuesto.

Ejemplos con los que cualquiera puede haberse encontrado en la vida cotidiana:

Formación Reactiva: Ejemplos (quizás un poco dramatizados), que
muestran en principio la Formación Reactiva.
(Click para ver en detalle este inapreciable material didáctico)
Ahora, se puede pensar que el concepto, al aplicarlo en la practica, tiende a ser engañoso o ambiguo. Ciertamente debe tomarse en cuenta el sentido común para detectar este proceso en acción; al final, podemos mencionar dos puntos:

1) La manifestación consciente es Exacerbada: Ocurre más de las veces el siguiente caso tipo: Supongamos que tenemos un sujeto con (este es un ejemplo clásico de Formación Reactiva) una tendencia homosexual latente, entonces esta persona haría grandes despliegues de su masculinidad o de una homofobia de una manera por de más exagerada... Es normal que cualquier sujeto demuestre cierta represión a la tendencia sexual opuesta (es decir: Como heterosexual es normal que se censure ciertos comportamientos homosexuales y como Homosexual es normal que se censure ciertos comportamientos Heterosexuales), pero cuando esta censura es demasiado insistente en su discurso (es decir, en su manera de hablar y expresarse), podemos preguntarnos si es que el sujeto se defiende o construye barreras contra algo o -literalmente- huye de esto... Es entonces cuando el análisis y la experiencia nos dicen: "¡Formación reactiva!"

2) No es Consciente: Como ocurre con los demás mecanismos de defensa, obviamente la persona no es consciente de su comportamiento ni de lo reprimido en el Inconsciente (... por algo se llama así). La persona que dice amar a su padre, madre o pareja mientras que internamente, en su inconsciente, alberga un coraje, un resentimiento o un deseo de agredir a su padre, madre o pareja, realmente no se percata de ello, no sé percata de las agresiones pasivas, de las relaciones problemáticas ni de los intentos destructivos. Lo anterior quizá puede resultar obvio para sus conocidos y demás que lo observan, pero no será así para el sujeto.

Así, obviamente no se trata de ir por ahí tratando de convencer a la gente de lo opuesto de sus actos o deseos; Esto es algo que no siempre tiene por que presentarse.

Anotaremos finalmente que la Formación Reactiva es una resultado de una Represión. La represión es un mecanismo de defensa básico: El deseo es contenido... No obstante, si esto no basta, se pueden presentar actos como la Sublimación y la Formación Reactiva (Mecanismos más allá de la Represión sencilla).

Capítulo IILa Manifestación: La Ambivalencia

A la Ambivalencia la pueden ver como resultado de un proceso que en ciertas ocasiones sucede... Según parece ser, algunos objetos despiertan afectos o pasiones opuestas, es así que llegamos a la ambivalencia.

En sí -oficialmente- la ambivalencia es cuando un objeto despierta deseos opuestos en el sujeto, es decir, cuando se tienen sentimientos o deseos contradictorios para con una persona. Esto es sumamente común en los neuróticos.

Inicialmente, se manejó la idea de que la ambivalencia aparece en tres niveles, a saber:

a) Intelectual: Cuando el sujeto de encuentra con una contradicción de carácter lógico: Como ser un liberal, pero mantener practicas conservadoras.
b) Volitivo: Cuando existe una oposición entre un acto y la NO realización de este: Como desear agredir a alguien y contenerse de hacerlo, Desear comer algo y no querer romper una dieta.
c) Afectivo: Este es quizás el más interesante para el psicoanálisis, o cuando menos uno de los más latentes en  las neurosis. Consiste en albergar dos afectos opuestos hacía una misma persona u objeto, por ejemplo: Tener cariño, pero a la vez Odio.

En teoría muchas veces tiende a suceder que cuando se tienen estos deseos opuestos la forma de lidiar con ellos es suprimiendo a uno de los dos. obviamente, al más inaceptable de ambos. Así, existe el odio y el amor hacía -por ejemplo- el padre o la madre, y ambos afectos conviven en las personas "sanas" o funcionales, pero cuando la intensidad en uno de los dos afectos es particularmente notoria, y -quizás más importantes aún-, el sujeto no puede responder adecuadamente o mantenerse "integrado" ante tal suceso, la ambivalencia puede derivar en cuestiones mayores.

Si bien la ambivalencia no es la clave para entender a los neuróticos y las neurosis, cuando menos si proporciona una notable ayuda... En conclusión, piensen en ella como dos ideas opuestas pero íntimamente ligadas, como indivisibles en lo profundo de la persona.

Capítulo IIILa Característica: El Par Antitético

Definir los pares es quizás un poco más complicado... Para empezar por lo sencillo, anotemos que su nombre viene de "Antitesis", es decir, "Lo opuesto a lo afirmado".

Se puede considerar a los Pares como la base para la ambivalencia, pero estos implican más cosas aún.

En verdad, un Par antítético es una manifestación que aparece cuando "Algo" se manifiesta con dos expresiones opuestas  (en el titulo se presenta como "Característica" por su tendencia a aparecer casi por si sólo).

Se podría pensar que esta manifestación (el Par) es capaz de degenerar en ambivalencia (es decir, las dos partes contrarías y aparentemente inseparables); aparentemente podría ser así (es más, puede que quizás sea así), pero, a diferencia de la ambivalencia, el par implica más detalles y -al menos por como está definido- se limita a ciertas manifestaciones.

Por ejemplo, entre las implicaciones que podemos ver en los pares y no en la ambivalencia podemos encontrar a los sueños: "Par antitético" también se usa para designar a los símbolos de los sueños que es posible interpretar algo por su opuesto literal (por ejemplo, interpretar "recibir una agresión" en un sueño como "Deseo de Agredir").

Por otra parte, el Par Antitético se refiere a una oposición de ideas o de conceptos (se limita a eso), mientras que la Ambivalencia, si se recuerda bien, refiere más bien a tendencias opuestas hacia una sola o misma cosa.


Dicotomía

Aquí podemos hacer una pausa para dejar la siguiente nota al margen: La teoría del psicoanálisis se comporta, más de las veces, como una teoría dicotómica... Esto es, que muchos de los procesos o conceptos que maneja vienen en pares o son acompañados de sus contrapartes, por ejemplo: Fálico - Castración, Pulsión de Vida - Pulsión de Muerte (Destrucción - Conservación o Thanatos - Eros), Envidia del Pene - Envidia del Útero, Pasivo - Activo, Masoquismo - Sadismo, Homosexualidad - Heterosexualidad, etc.

para cerrar esta nota, debe agregarse que esta dicotomía va más allá de la influencia de la Formación reactiva y de los Pares Antitéticos.

3 a la vez

Aunque sus limites están perfectamente marcados, puede darse cierta relación entre los tres, ya sea de uno que sienta predisposición a otro para que aparezca, o bien que uno le siga a otro.

Por ejemplo, En twitter @13roms salió con la siguiente explicación: "Par = Función... Cosa que el inconsciente hace por payaso. Ambivalencia = Resultado de la represión ante esa función... O sea, clavarse con esa payasada. Formación = Mecanismo que aplica cuando la represión se puso muy mamona".

Solo anotaré que más que una "Función" el par es más bien similar a un proceso, forma de percepción o reacción, es decir, cuando algo despierta ambas fuerzas.

En cualquier caso,  podemos finalizar volviendo sobre el detalle de la dicotomía, puesto que, no obstante al hecho de las posibles relaciones entre las tres, nos remiten a mantener en cuenta la Dicotomía del psicoanálisis.

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